Usa la cabeza, ponte casco

Por: Alejandro Veliz Sánchez

El uso del casco es muy importante para las actividades deportivas. Considerando las lesiones que implica cada deporte en particular, existen cascos diseñados para cada uno de estos. Incluso, dentro de un mismo deporte podemos encontrar variedad de ellos; por ejemplo, en el snowboarding hay cascos diseñados para cada modalidad; ya que la naturaleza de los accidentes no es la misma en el slopestyle, boardercross o slalom.

La tendencia SandSnow como deporte tiene como naturaleza el descenso a velocidad sobre una tabla o un par de esquís en una superficie inclinada de arena o nieve. En este  contexto, si consideramos que según estadísticas de la National Ski Areas Association (NSAA), en la última década el promedio de víctimas fatales en snowboarding y skiing fue de 40 muertes por año y que sólo el 18% de estos estuvieron utilizando casco, nos hace meditar que se pudieron haber evitado muchas tragedias. Siguiendo este mismo estudio, es relevante tomar en consideración que la mayor cantidad de accidentes ocurre entre corredores iniciantes en exceso de velocidad, los cuales son en su mayoría niños menores de 15 años. Con ello no quiero referirme a que ellos deben utilizar más los cascos que los adultos, sino que el uso del casco en los menores debe tener un mayor énfasis.

El diseño de los cascos se realiza generalmente en tres tamaños de carcasa con variaciones en el espesor del revestimiento interno para lograr un ajuste correcto a una gama de tamaños de cabezas. En este sentido, hay que considerar que por ejemplo, un casco tamaño 8 está diseñado para desacelerar 6 kg de cabeza, diferente a un casco de tamaño  6 ¾ que protege eficientemente 4.2 kg de cabeza. Por lo que mi opinión personal para elegir qué casco se utilizará, hay que considerar que uno de talla mayor es mejor siempre y cuando el ajuste, debido al revestimiento interno, quede bien sujeto a las dimensiones de la cabeza. Recordemos también que los cascos están diseñados para absorber múltiples golpes menores o un solo golpe de relevancia; además los cascos no minimizan el riesgo de una lesión, sino minimizan la severidad de la misma. Distintos estudios en Suecia demuestran que el uso de cascos disminuye la lesión en la cabeza en un 50%.

La forma en la cual un casco trabaja en un accidente se puede resumir en las siguientes tres palabras: Desaceleración, distribución y protección. En primer lugar, en el momento de la coalición el cerebro, por física, va a querer mantener una misma dirección a una velocidad determinada; el casco disminuye el efecto de la desaceleración abrupta en un golpe. En segundo lugar, los cascos están diseñados para no absorber el golpe sólo en el punto de impacto, sino en toda la superficie del mismo; por lo que se distribuye la fuerza del golpe en un área mayor. Finalmente, protege la cabeza del impacto directo que produce cortes y raspones.

Por último, cierro este artículo con la idea de que la utilización del casco es solamente uno de los múltiples factores para la reducción del riesgo. Hay que resaltar la importancia del mantenimiento correcto de las pistas, el uso de equipos adecuados (tablas, fijaciones y botas), el desarrollo de las habilidades y técnicas del riding a través de escuelas e instructores capacitados, la preparación física y, principalmente, la educación y cultura de prevención.

Recomendaciones para elegir un casco:

 

  • El casco debe ajustarse firmemente sin dejar espacio entre el revestimiento interno y la cabeza. Si el casco es de un tamaño superior no sólo deja de ser eficiente en la protección, sino que agrega problemas como la reducción visual y auditiva.
  • El casco no debe quedar demasiado alto ni bajo sobre la cabeza. Lo ideal es que proteja la frente a una pulgada por encima de la ceja y que la parte trasera no toqué la parte superior del cuello.
  • Es preferible probar el casco junto a los goggles/antiparras que se utilizarán, no debe haber espacio entre el casco y la parte superior de estos.
  • La correa del casco debe estar centrada bajo la barbilla; por lo que no más de dos dedos debe caber entre el mentón y la correa.
  • Buscar algún tipo de certificación mencionado en el casco, tales como ASTM para snowboarding, CEN 1077, US 2040 y Snell RS-98.

Referencias:

 

  • American Academy of Orthopaedic Surgeons, Winter Sports Safety and Helmet Use.
  • Canada – Snowboard, Helmet Information Sheet for Athletes.
  • Centers for Disease Control and Prevention, Get a heads up on snowboard helmet safety.
  • P McCrory, The role of helmets in skiing and snowboarding.

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